De un antiguo hato ganadero llamado Ave María a un municipio que hoy lleva el nombre del general Juan Bautista Arismendi, prócer de la Independencia de Venezuela.
Antes de llamarse Arismendi, el pueblo ni siquiera tenía tierra propia: vivía, como quien dice, de prestado. Todo el terreno pertenecía a un inmenso hato ganadero conocido como Ave María Sanchera, propiedad de la familia Sánchez, de quienes tomó su primer nombre.
En 1874 el caserío fue erigido formalmente en parroquia: ya para entonces contaba con 78 casas y 584 habitaciones, un templo, casa municipal, cárcel, cementerio y escuelas federales y municipales, conectado por el comercio con los pueblos vecinos gracias a su desarrollo agropecuario.
Pero el verdadero acto de nacimiento llegó en 1880, cuando la familia Sánchez donó formalmente al pueblo un rectángulo de tierras de casi dos millones y medio de varas cuadradas, durante la gestión del entonces primer magistrado del estado. Ese documento de donación es, hasta hoy, la partida de nacimiento de Arismendi como entidad con identidad propia.
De Ave María a ArismendiComo ocurrió con muchos pueblos venezolanos en el siglo XIX, Ave María pasó a llamarse Arismendi en homenaje a este general margariteño, uno de los próceres más recios de la gesta independentista.
Nace Juan Bautista Arismendi, hijo del capitán de milicias Miguel Arismendi Marcano. A los 20 años se alista como cadete en un batallón de milicias de la isla de Margarita.
La Junta Provincial de Margarita lo asciende a coronel. Poco después se une a la expedición que Francisco de Miranda envía para tomar Guayana; tras la capitulación, es apresado.
Escapa de prisión, reorganiza sus fuerzas y llega a ocupar la gobernación de la isla. Resiste el asedio del general realista Pablo Morillo y ese mismo año contrae matrimonio con Luisa Cáceres.
Ejerce la Vicepresidencia entre septiembre y diciembre de ese año, tras años de campañas junto a Simón Bolívar y de recibir la Orden de los Libertadores de Venezuela.
El presidente José María Vargas lo nombra gobernador interino de Caracas, cargo que ejerce hasta su muerte en 1841, mientras representa a Margarita en el Senado. Descansa hoy en el Panteón Nacional.
El municipio Arismendi no se fundó de una sola vez: cada una de sus cuatro parroquias tiene su propia historia y su propia fecha de origen.
Nació dentro del hato Ave María Sanchera, en tierras donadas por la familia Sánchez para levantar el pueblo.
De origen colonial, surgió tras el establecimiento de la Villa de San Jaime. La fundó un mulato natural de la Villa de San Carlos.
Nació en el antiguo Paso Real de la Portuguesa, fundada por capuchinos andaluces como Nuestra Señora de la Paz de la Unión.
Se levantó a orillas del río Portuguesa por iniciativa del presbítero Juan Hernández, según el historiador Virgilio Tosta.
Las familias pioneras se agruparon alrededor de lo que hoy es su plaza central, convirtiéndola en el punto de encuentro obligatorio del llano.
Casas de bahareque, techos de palma y el fogón de leña encendido desde la madrugada: así se levantó, a pulso, el Arismendi que hoy conserva su nombre en honor a un general que nunca pisó estas sabanas, pero cuya causa unió al país entero.
Del pueblo que honra a un prócer a la música y las fiestas que se viven hoy en sus calles.